1.04.2010

a r b i t r i o

Eran ellas -dijiste- eran ellas.
Y cuando caminé siguiendo aquellas huellas no había objetos extraños.
Sólo ellas -dije- sólo ellas.
Después miré sin fijación alguna hacia los lados y noté que esas huellas podrían ser imaginarias, mas no objeté nada en ese momento.
Eran ellas -dijeron- eran ellas.
Hoy ya no camino por esos lugares y reprendo a mi imaginación.
Caminos trillados son los que discurres.
Es en él -decís- es en él.

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