Ella camina y no se tambalea.
La visión parece que se acorta y se reduce el campo visual.
Se queda ella en él, es el foco y la mantengo fija a mi vista.
Tomo el lápiz y dibujo su silueta,
no la logro. Porque desaparece, poco a poco,
como si nunca hubiera existido.
Quizá nunca existió.
9.17.2011
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