Quisiera desprenderme de mi cuerpo
y ser llevada hacia el horizonte
tocada como una flauta...
Melodía del horizonte de un forastero
que va por las llanuras bajas de aquella fuente de amor.
Desprende de ella todo el lejano sabor de mí
que en su fatal entrega di a luz mi estruendoso
y oscuro porvenir.
Lejano y sediento el forastero irá,
en su aventura de un sin fin de fines.
2.19.2008
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