Fría mañana en espera de una llegada.
Preguntándose estará por su amada ciudad
dejando atrás aquello que un día fue.
En sus brazos deseará despertar
y a la espera de ella mantenerse.
¿Cuándo pues, será su tristeza vaciada?
¿Y, hasta cuándo pedirá el placer de su llegada en ella?
No hay comentarios:
Publicar un comentario