Estuviste practicando la despedida por algunas horas, días, quizá meses. Por qué quedarse en la práctica de un adiós.
Hoy no te vas y tampoco te quedas, solamente hablas el lenguaje de quien se despide, más no vuelves a tu naturaleza. No te quiero poseer, nunca lo he hecho.
Y qué quieres hoy, a qué has venido y por qué aclamas lo que nunca tuviste llorando, gritando y fingiendo el lamento temido.
Cómo es que te encontraras en medio de tanto, de tantas y de tantos y tantos entumecimientos. Yo sólo finjo un interés como arma perdida.
Hoy no te vas y tampoco te quedas, solamente hablas el lenguaje de quien se despide, más no vuelves a tu naturaleza. No te quiero poseer, nunca lo he hecho.
Y qué quieres hoy, a qué has venido y por qué aclamas lo que nunca tuviste llorando, gritando y fingiendo el lamento temido.
Cómo es que te encontraras en medio de tanto, de tantas y de tantos y tantos entumecimientos. Yo sólo finjo un interés como arma perdida.
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