8.24.2008

un día diez con diez

Podríamos culpar a la inocencia misma, de acuerdo a las leyes de tu naturaleza.

Más no encontramos lugar alguno en el cual podamos estar, podré sólo tener una cosa en común.

Privilegio de hoy.

No camino más que de noche en tus sueños y pronuncio lo inconcebible. Lo que pudiera ser más que una especulación.

Una idea, un saneamiento de la mente que un día te pensó, la que te extrañó y la que no podrá ya más recordarte.

Duermo ahora, después despertaré y esperaré a que el rodaje de esta película se termine y a que ella misma me lleve, para poderme quedar por siempre en la cinta que nunca será vista.

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