Acogida entre olas altas, desmayo por tu sonrisa.
¿Latería mi corazón en ese momento?
No lo sé, por ahora no nos comunicamos.
Llegando a la zona de oleaje bajo
subo a la barca que construiste para mí,
y me tiendes tu mano, tu cuerpo.
Dejo la imagen estática. Tus ojos así.
Beber de tu cuerpo es el único placer que a mí viene.
Mantengámonos en este mar,
en el que tú me dejaste entrar.
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